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Dieta de Aporte Protéico:  potente arma, bajo control.

Las causas del sobrepeso y la obesidad pueden ser muy variadas: alteraciones genéticas, sedentarismo, mala calidad de nuestra alimentación -cualitativa y cuantitativamente-, trastornos alimentarios, alteraciones metabólicas y/o desánimo por los ineficaces tratamientos dietéticos previos.

Dietas DAP

Para conseguir llegar al peso normal, los pacientes disponen de un gran abanico de dietas. Pero son dos de ellas las que, con el paso del tiempo, se han convertido en las más efectivas para alcanzar ese objetivo: las dietas hipocalóricas y las dietas de aporte protéico.

 

 

 

¿Qué ventajas tiene una dieta de aporte protéico frente a una dieta hipocalórica?

–          La pérdida de peso es más rápida.

–          No hay sensación de hambre.

–          El paciente está psicológica y físicamente más activo.

–          Se preserva la masa muscular.

–          La celulitis mejora de forma evidente.

–          La efectividad a largo plazo es mucho mayor.

Desgraciadamente, no todos los pacientes son susceptibles de seguir una dieta de aporte protéico. Además de realizar al paciente una historia clínica y una analítica de sangre completas para descartar una posible causa patológica de su sobrepeso u obesidad, es indispensable que el paciente no sufra ninguna enfermedad grave. Una vez el paciente ha sido incluído en un programa dietético de este tipo, deberá someterse a controles semanales para asegurar que todos los parámetros sanguíneos y fisiológicos se mantienen dentro de la normalidad.

En este tipo de dieta se elimina por completo el aporte al organismo de azúcares y grasas, mientras que se suplementa el aporte de proteínas de alto valor biológico y micronutrientes básicos indispensables, para compensar las carencias y desequilibrios que aparecen en las primeras fases de la dieta.

Así, tras las primeras 24-48 horas de haber comenzado este tipo de dieta, las reservas de glúcidos se agotan, forzando al organismo a que consuma las grasas para obtener la energía necesaria. Mientras, las proteínas aportadas mantienen la masa muscular estable, de tal forma que esta se preserva. Los cuerpos cetónicos que se producen como consecuencia del metabolismo de las grasas tienen dos efectos muy importantes: por un lado provocan un efecto de saciedad y por otro provocan un estado psicológico más activo.

Por lo tanto, nos encontramos ante un tipo de dieta que, como arma para corregir el sobrepeso o la obesidad, es muy efectiva a corto, medio y largo plazo. Sólo necesita de un manejo adecuado y un control médico periódico para asegurarnos de que los parámetros corporales se mantengan dentro de la normalidad.

 

By Dr. José A. Robles Laguna

Médico Estético de la Clínica Biyô

 

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