Lifting facial - Cirugía del estiramiento facial
El lifting facial es la cirugía del estiramiento facial para corregir los signos del envejecimiento aparecidos en la cara y el cuello tras el paso natural de los años como son la caída del pómulo y mejilla, la pérdida de definición del ovalo facial y el pronunciamiento de surcos y pliegues.
Técnicas de lifting facial que realizamos: SMAS y plano profundo (deep plane)
No todos los liftings faciales son iguales. En nuestra clínica trabajamos con las dos técnicas de
referencia en cirugía de rejuvenecimiento facial, y elegimos una u otra en función de la anatomía,
el grado de flacidez y los objetivos de cada paciente:
Lifting SMAS
Actúa sobre el SMAS (sistema musculoaponeurótico superficial), la capa de tejido fibromuscular
situada bajo la piel, tensándola mediante plicatura o SMASectomía. Es una técnica muy
predecible, con un perfil de seguridad sólidamente establecido, indicada especialmente en flacidez
moderada y como primer procedimiento. Ofrece resultados naturales y duraderos con un tiempo
quirúrgico y una recuperación algo menores.
Lifting de plano profundo (deep plane)
En lugar de tensar el SMAS en superficie, esta técnica lo libera y lo eleva junto con la piel como una sola unidad, tras soltar los ligamentos que anclan los tejidos al hueso. Permite una movilización más completa del conjunto mejilla-mandíbula, con especial mejora del surco nasogeniano, y está indicada en casos de mayor descenso de los tejidos o en cirugías de revisión. Requiere formación específica por su proximidad a ramas del nervio facial.
Ninguna de las dos es “mejor” de forma universal: son herramientas distintas para casos distintos. Si quieres entender en detalle las diferencias, los criterios de elección y los resultados esperables de cada una, te lo explicamos en nuestra guía completa: Lifting SMAS o Deep Plane:
diferencias, técnica y resultados [enlazar a /lifting-smas-deep-plane-diferencias-alicante/].
Para casos de flacidez leve que aún no requieren cirugía, disponemos también de ENDOLIFT-X®,
una alternativa sin cirugía, y de un mini lifting facial para flacidez incipiente.
Se necesita analítica sanguínea, electrocardiograma y radiología. Durante la primera consulta, se evaluará su estructura facial y la calidad de su piel así como su estado de salud en general.
Se puede realizar bajo anestesia local y sedación o bien bajo anestesia general.
La técnica consiste básicamente en reposicionar las capas musculares, la piel y la grasa, retirando el tejido sobrante mediante una incisión que habitualmente comienza en la zona de las sienes (por dentro del pelo), se extiende al interior de las líneas naturales que existen en la oreja y continúa alrededor del lóbulo, detrás de la oreja y del cuero cabelludo. De esta manera las cicatrices quedan perfectamente camufladas. Cuando el cuello necesita un tratamiento especial, es necesario realizar una incisión justo debajo del mentón.
Al finalizar la intervención se suele colocar un vendaje alrededor de la cabeza y cuello. Los ojos se suelen dejar descubiertos pero protegidos con colirios y cremas oculares. Es normal cierta cantidad de hinchazón en la cara y un derrame cutáneo en la zona periorbitaria y en el cuello que puede durar unos 8-9 días. Progresivamente se van retirando los vendajes en 4-5 días, los puntos en 7-9 días y el edema o inflamación va bajando con ayuda de los drenajes linfáticos que suelen iniciarse a partir del 3-4º día de la operación.
La duración de la operación varía según el tipo de lifting entre una hora y media y 4 horas.
Requiere un ingreso hospitalario de 24-48 horas.
Tras el lifting, es habitual notar la piel de la cara algo insensible o tener una sensación de tirantez interna que suele desaparecer gradualmente.
Es aconsejable no realizar ejercicio intenso y llevar una vida tranquila las dos primeras semanas. La piel de la cara necesitará cuidados específicos y no deberá exponerla al sol o a rayos UVA durante al menos tres meses.
Preguntas más frecuentes sobre la técnica del lifting facial
Las personas fumadoras deben informar al cirujano plástico porque es recomendable abstenerse de fumar durante las dos semanas previas y las dos semanas posteriores a la intervención, ya que el tabaco puede afectar negativamente la cicatrización de la herida.
Tras el lifting, es habitual notar la piel de la cara algo insensible o tener una sensación de tirantez interna que suele desaparecer gradualmente.
Es aconsejable no realizar ejercicio intenso y llevar una vida tranquila las dos primeras semanas. La piel de la cara necesitará cuidados específicos y no deberá exponerla al sol o a rayos UVA durante al menos tres meses.
No hay edad. Bien es cierto que el lifting a edades más tempranas (sobre los 45-50 años) es menos extenso y con resultados más naturales que el lifting practicado a edades avanzadas, donde se necesita mayor extensión en la cirugía y los resultados pueden ser más artificiales o el cambio de aspecto demasiado evidente.
No se puede luchar contra el progresivo envejecimiento de las estructuras faciales, que con los años continuaran descolgándose, por lo cual puede haber personas que pasados años de un primer lifting puedan ver necesario someterse a una nueva cirugía del mismo estilo, aunque no es lo más frecuente.
Como cualquier intervención quirúrgica, pueden aparecer hematomas, infección o reacciones anómalas a la anestesia. En cuanto a riesgos específicos, son poco frecuentes. Pueden darse lesiones de las estructuras profundas o de los nervios que controlan el movimiento de los músculos de la cara.
No. Sin embargo, es normal que los primeros días se vea extraño ante el espejo a causa del proceso inflamatorio, que poco a poco irá remitiendo.
No, aunque la sensación de tensión y la hinchazón de los primeros días es un poco molesta.
Si quiere mejorar el aspecto de su rostro o si tiene cualquier consulta en relación con la técnica del lifting facial, no dude en concertar una visita sin compromiso o en consultarnos.
Recuerde que le podemos atender en Alicante o Torrevieja.


